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El Tesoro de Petra desde la salida de El Siq. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

Nada más pasar el control de entrada a una de las nuevas 7 Maravillas del Mundo, una estrecha fisura en la roca aparece como la única vía posible de adentrarse hacia la Ciudad Perdida. Se trata de El Siq (Cañón o Desfiladero), una profunda brecha vertical de un kilómetro y medio de longitud con paredes que alcanzan los 76 metros de altura y que en algunos puntos apenas se separan un par de metros. Uno puede pasarse una mañana fotográfica entera solo en este cañó, buscando ángulos, contraluces, etc. mientras recorre El Siq con una sensación rara, contradictoria. Por una parte la belleza singular del desfiladero le conquista desde el primer momento y quiere recorrerlo despacio, deteniéndose al poco de cada foto, de cada recodo. Pero por otro, conocedor de que al final del cañón aguarda la fachada de El Tesoro, la portada más célebre de Petra, hace que el cuerpo le pida acelerar el paso para tenerla cara a cara cuanto antes. Sea como fuere, caminar por El Siq es un cúmulo de sensaciones complicado de explicar.

Y cuanta mayor es su belleza y estrechez, aparece de pronto a los ojos del visitante la ansiada fachada. Es imposible tener mejor final para este cañón. Un final al mismísimo estilo Indiana Jones en su cuarta entrega: “Indiana Jones y la última Cruzada”.

Siq de Petra, entrada a la ciudad perdida. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours.

 

La Ciudad Perdida

Petra en la Edad Media cayó en el olvido y el abandono. Víctima de los terremotos y del ostracismo de su época dorada comercial que duró desde el 400 a.C. hasta el 106 d.C, en el periodo nabateo –cuando éstos dominaban buena parte del Oriente Medio, hasta ser conquistados por el Imperio Romano-. En el año 700 d.C la ciudad nabatea se encontraba en su punto más bajo y cayó en el “olvido” hasta que un explorador suizo (Johann Ludwig Burckhardt), inmerso en la cultura árabe y vestido de beduino, se ganó la confianza de los moradores que le llevaron hasta la Ciudad Perdida del desierto jordano. 1812 fue el año en que fue redescubierta y presentada a los ojos de occidente. Desde entonces, su importancia turística ha sustituido al poderoso pasado comercial para dar a Petra la relevancia mundial que merece.

Los últimos estudios apuntan a que lo que conocemos de esta maravilla es solo el 15%… el 85% restante permanece oculta, enterrada, intacta…

Acércate a conocer esta maravilla del mundo de la mano de Tawy Tours. Nuestros guías te esperan para hacer este sueño realidad.

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