La Mezquita Azul, cautivadora desde todos los ángulos

Atrapa esta Foto ¡!… Mezquita Azul

La Mezquita Azul, la gran mezquita por excelencia del millar que existen en Estambul.  Su hechizante perfil con seis minaretes ejerce una magia a los ojos del visitante que impide dejar de hacer fotos y buscar ángulos diferentes para llevarse la mejor perspectiva a casa. Lo sabemos bien, pues ocurre en muchos de los increíbles monumentos que tenemos ocasión de visitar desde Tawy Tours a lo largo y ancho de este mundo. Y como somos perfectos conocedores de ello, pues hoy os traemos al blog una nueva perspectiva que complementa a la que ya os mostramos en otra entrada del blog.

Ambas se realizaron en el parque Sultanahmet, pero en esta ocasión nos situamos, al sur de esta plaza, en las coordenadas Lat. 41.006617º y Long. 28.978032º.

¿Te quieres venir a Estambul? Conoce los programas de viaje que tenemos preparados en Turquía o ponte en contacto con nosotros si quieres un viaje a medida.

Mezquita Rüstem Paça, sorpresa azul en Estambul

En el perfil de Estambul destaca su colección de mezquitas de todos los tamaños.  La Mezquita Azul o la Mezquita Suleyman son impresionantes sin duda, pero son solo dos ejemplos de las cientos de mezquitas que esconde Estambul. No, no exageramos, de hecho a Estambul se la conoce como “la ciudad de las mil mezquitas”, y todo apunta a que el censo no falla…

Cerca del Bazar Egipcio y la Torre Gálata se encuentra una de esas pequeñas joyas en forma de edificio religioso que sorprende en este caso por su interior. Se trata de la mezquita Rüstem Paça; pequeña pero cautivadora, que se ha ganado un puesto en nuestra de sección Déjate sorprender… (y damos fe de que lo hace).

 

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Mezquita Rüstem Paça. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours.

Se localiza en la Plaza Eminönü y fue construida por el arquitecto Mimar Sinan entre 1561-1563 para el primer visir Rüstem Paça célebre por su fortuna económica y su vasta biblioteca. El poderío económico de Rüstem Paça se encargaría de que por deseo de este opulento personaje del imperio otomano –aunque tacaño según cuenta la historia-, se construyese una nueva mezquita  que rivalizara con la mismísima Mezquita Azul.

Azulejos de Iznik. Mezquita Rüstem Paça. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours.

Pero que no busque el viajero un edificio de tan magnas dimensiones, como la célebre Gran Mezquita de seis minaretes, la rivalidad la ideó el arquitecto por orden de Rüstem en la decoración interior. Ahí sí que es magnífica. ¿Por qué? por sus azulejos de cerámica de Iznik. Formidables y de bella ornamentación. La cerámica de Iznik cubre todo el interior y parte de la fachada exterior. Las imágenes que ilustran el post permiten ver al detalle el aspecto general y los diminutos dibujos de cada azulejo. Lamentablemente el vandalismo, el incendio de 1660 y el terremoto de 1766 (que derrumbó su cúpula) no han permitido conservar esta joya turca al completo pero gracias a alguna restauración el visitante puede llevarse una fenomenal idea de lo que debió ser en su momento.

Acércate a conocerla de la mano de Tawy Tours en tu próxima visita a Estambul. Es uno de esos rincones que sorprenden y se recuerdan en cualquier viaje.

Gran Bazar de Estambul

No te pierdas… Gran Bazar de Estambul

Al final de la calle de la Seda se levanta el enorme bazar de Estambul. El apelativo de Gran Bazar pronto toma sentido cuando el visitante se adentra en este laberinto de tiendas multicolores que parece no tener fin. Es cierto que queda poco del romanticismo de la edificación original –destruida en varias ocasiones- y más se parece a un centro comercial, pero algunos rincones, el bullicio, los olores y la esencia del regateo, recuerdan al visitante que hace siglos era el principal enclave comercial del imperio otomano. Fundado en 1461, poco o nada queda de sus dependencias originales que albergaban hasta casas de hospedaje, fuentes y casa de baños. Si quedan algunos de sus arcos y 22 puertas de entrada, como la reconstruida puerta Beyazit.

Gran Bazar de Estambul. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours.
Gran Bazar de Estambul. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours.

Algo mantiene de su esplendoroso pasado… Íç Bedesten es la estructura bizantina germen del bazar; edificada en 1416 en origen para comerciar con joyas y esclavos, hoy alberga antigüedades. Sandal Bedesten, con su techumbre repleta de cúpulas, es el mercado de antigüedades del siglo XV. La Calle de los Joyeros, la principal del Bazar, donde se llegan a vender cada año ¡100.000 kilos de oro!

Gran Bazar de Estambul. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours.

Lo que es seguro es que se trata de una visita imprescindible para pasar media (o una) jornada entre alfombras, faroles, cueros, babuchas, teterías…  No es un lugar barato, pero siempre depende de la destreza del comprador… En Tawy Tours te daremos buenos consejos para sacar el mejor partido a tu visita. Consulta nuestros viajes a Estambul  y no dudes en acompañarnos para rememorar esta experiencia medieval.

Basílica Santa Sofía

No te pierdas… la Basílica de Santa Sofía

 

… Nos quedamos en el último post sentados frente a las fuentes del parque Sultanahmet, con el perfil de la Mezquita Azul y sus seis minaretes al frente, sobresaliendo poderosos por encima de los refrescantes chorros de agua. Delicioso. Y a nuestra espalda otro monumento, el más representativo de la ciudad, que no podía ser otro que Ayasofya, como le llaman los turcos, la Basílica de Santa Sofía como es mundialmente conocida.  Es sin duda el símbolo de Estambul, el icono del país turco.

Santa Sofía desde el parque Sultanahmet. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

¿Con qué quedarse? Uff muy complicado…

¿Con el edificio? Sus dimensiones bien lo merecen gracias a sus cuatro minaretes y la cúpula de 32 metros de diámetro que le confieren un volumen considerable. En su interior llaman poderosamente la atención los 71 por 77 metros de planta rectangular y casi 57 metros de altura de la sala principal. La iluminación y sus medallones terminan de magnificar la gran estancia.

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Sala principal Basílica Santa Sofía. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

¿Con su historia? Solo 5 años tardó en levantarse tan imponente obra arquitectónica del arte bizantino sobre dos iglesias anteriores. Fue entre el año 532 y el año 537, bajo mandato de Justiniano, usándose piedra y ladrillo. Desde su construcción fue catedral ortodoxa griega hasta convertirse en Catedral Católica papal.

Fue iglesia del Papa durante 1204 y 1261 para pasar a convertirse en mezquita bajo el imperio Otomano un par de siglos después (1453). Cinco siglos después la mezquita Imperial ha sido convertida en museo por Atatürk.

Mosaico Cristo Pantócrator. Santa Sofía. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

¿Con sus mosaicos? Impresionantes. Éstos se encuentran en la segunda planta y destacan algunos tan relevantes como Constantino y Zoe adorando a Cristo. O la representación de Cristo Pantócrator.

Y ya que estás en la segunda planta, no dudes en asomarte a las ventanas para sobrecogerte con las panorámicas de la Mezquita Azul y un mar de cúpulas y minaretes para disfrutar de una vista como esta…

Santa Sofía y Mezquita Azul. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Si no has estado nunca en Estambúl o quieres repetir viaje no dudes en dejarte acompañar por los guías de Tawy Tours. Elige el viaje que mejor se adapte a tus necesidades o, si lo prefieres, contacta con nosotros para diseñarlo a medida.

La Mezquita Azul y su hechizante perfil

Atrapa esta Foto!! … la Mezquita Azul

La Mezquita Azul de Estambul es única por infinidad de motivos, entre ellos su estética y descomunal belleza arquitectónica. El exterior, con sus seis minaretes,  impone, ¡y de qué forma!

Para ver los famosos azulejos de Íznik deberás entrar en su interior, pero mientras ese momento mágico llega en cualquiera de nuestros viajes a esta ciudad turca a caballo entre dos continentes, el idilio turístico con este monumento comienza hipnotizado por  su portentosa fachada. Muchos son los lugares desde el que disfrutarla pero desde Tawy Tours te proponemos llevarte esta imagen de recuerdo. ¿Dónde está tomada? En el parque Sultanahmet. En las coordenadas: lat. 41.007569º; long. 28.978508º.

Ahmet fue el sultán que mandó construir tan bella mezquita (que realmente se llama mezquita Sultanahmet), al  igual que el parque y el barrio en el que se ubica. Pocos parques pueden presumir en el mundo de estar rodeado de  tan magnas obras monumentales. Acércate hasta allí. Disfruta de la visión sin prisa, siéntate en alguno de los bancos de la plaza, escucha el rumor de sus fuentes, mira hacia el norte, mira hacia el sur, en todas direcciones… Y si con la vista puesta en la mezquita Azul desde ese punto miras hacia atrás seguro que ya imaginas el otro gran monumento que puedes admirar desde este estratégico parque turco… Si no, pronto te lo descubriremos

Museo de la Barca Solar de Keops

Te sorprenderá… Museo de la Barca Solar de Keops

Junto a la cara sur de la pirámide de Keops, se encuentra una especie de pequeño almacén con aspecto de nave industrial con cierto diseño en el que poca gente repara. La visión de la Gran Pirámide de Keops centra el 100% de la atención del visitante. Lógico, en buena medida es el principal motivo del viaje a Egipto para una gran mayoría de personas. A sus pies se encuentra el citado edificio. En la mayoría de las excursiones a las Pirámides de Giza, la contemplación de las tres pirámides principales, la parada en el mirador panorámico y la visita a la Gran Esfinge devoran el tiempo de la visita, que parece pasar volando ante tanta maravilla.

Museo de la Barca Solar. Pirámide de Keops. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

No se suele sacar tiempo para entrar en ese edificio y en Tawy Tours consideramos que una breve pero merecida pausa ayuda a entender las creencias del Antiguo Egipto y sin duda a completar la experiencia de conocer la Gran Pirámide de Keops. Se trata del Museo de la Barca Solar del faraón Keops, que es una de las cinco fosas con forma de embarcación encontradas en las inmediaciones de la pirámide. Dos de las cinco se encontraban en la cara sur y en una de ellas se encontró (1954) una barca solar perfectamente conservada. Junto a ella se ha construido el Museo de la Barca Solar (se requiere comprar entrada). La embarcación es de madera de acacia y cedro del Líbano y mide 43,4 m. de largo y 5,9 m en el punto más ancho. Las barcas solares estaban destinadas para que el faraón acompañase al sol en su recorrido diario por la eternidad.

 

Se trata de una barca funeraria y el museo para preservarla fue construido a mediados de los años 80 a escasos metros de su emplazamiento original. El interior del edificio alberga tres pisos, perfectos para poder apreciar esta gran embarcación desde todos los ángulos y perspectivas.

 

Cuando la barca fue descubierta ésta se encontraba desmontada en 1224 piezas de pequeño tamaño y  acumuladas en un pozo que formaba parte del ritual funerario del faraón. Se ensambló en 1968 y hoy puede verse montada en su totalidad y en gran estado de conservación. Una visita sorprendente e enriquecedora sin duda que no debes pasar por alto en tu próximo viaje a Egipto de la mano de Tawy Tours.

 

Aunque se conocía de su existencia antes, en 1987 fue descubierta una segunda barca solar a escasos metros de la primera. También desmontada y alojada en un pozo adyacente a la Gran Pirámide. El pozo se encontraba taponado con 41 bloques de piedra de 16 toneladas cada uno. En esta embarcación ha sido encontrado el cartucho de su hijo el faraón Kefrén. Lo más sorprendente es que el equipo japonés y egipcio de arqueólogos que se encarga de desenterrarla y ensamblarla ha descubierto (2016) unos listones metálicos desconocidos hasta ahora. Estos refuerzos metálicos cuentan con 4.500 años de antigüedad ¡! Egipto nunca deja de sorprendernos…

 

La Gran Pirámide de Keops

La única de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo que queda en pie, la Gran Pirámide de Keops, es la mayor de cuantas pirámides existen. Tiene unas dimensiones descomunales, con una base cuadrada de 230 m de lado y 137 m de altura. El ápice se encuentra truncado. Se calcula que fueron empleados más de 2,5 millones de bloques de piedra. Unas medidas que sólo se alcanzan a comprender cuando el visitante se acerca hasta ella y toma conciencia de su monumental volumen. La primera impresión es que se trata de una pirámide escalonada pero en realidad estaba cubierta por una capa de revestimiento de piedra lisa y pulida que no ha llegado hasta nuestros días. En gran parte fue desmantelada por los califas, que obtenían así de forma sencilla buen material para sus construcciones. Originalmente las medidas eran 232 m. de lado por 146 m. de altura y el revestimiento estaba policromado.

 

Diferentes estudios indican que ninguna de las pirámides se construyó de una sola vez sino que se acometió por fases, sobre construcciones anteriores. Así se explican por ejemplo las tres cámaras a diferentes niveles halladas en el interior de la Gran Pirámide.

Pirámide de Keops. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

La entrada original de la pirámide se encuentra en la cara norte a unos 15 metros de altura y da acceso a un largo pasillo que desciende en diagonal 103 metros y 1,2 metros de altura hasta llegar a una Cámara Inacabada, subterránea, que termina en un pasillo ciego.

 

Desde la entrada, el Corredor Descendente ofrece al cabo de 18 metros una bifurcación ascendente de 38 m. que lleva a la gran galería; al inicio de ésta, se encuentra también el Pozo de Bajada (un pasillo vertical oblicuo de 60 m. que comunica con las inmediaciones de la cámara inacabada), el Corredor Horizontal de 35 m. que conduce a la Cámara de la Reina, inacabada cámara funeraria con una falsa cúpula.

Paseos en dromedario en el exterior de la Pirámide de Keops. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

La Gran Galería es una prolongación del Corredor Ascendente. Mide 47 metros de largo y 8,5 m. de alto. Al final se encuentra un pequeño vestíbulo y una antecámara junto a la Cámara del Faraón. La cámara mide 5,8 m. de alto, 5,2 m. de ancho y 10,4 m. de largo y está revestida de granito. Sólo se conserva el sarcófago de granito del faraón. Sin tapa y sin decoraciones. Existe un diminuto canal de ventilación que comunica con el exterior y encima de la cámara se sitúan las cinco cámaras de descarga, vacías y destinadas a aliviar el peso de la pirámide sobre la cámara funeraria del faraón. En una de estas cámaras de descarga se hallaron las únicas inscripciones encontradas en la Gran Pirámide, unos cartuchos con el nombre del faraón Keops.

 

En el interior de la Gran Pirámide la sensación de claustrofobia es mayúscula. La humedad y la falta de ventilación hacen que caminar en incómoda postura por estos estrechos y bajos pasillos sea algo que no todos los visitantes llevan con gusto. Sólo el saberse en el interior de una pirámide egipcia compensa estas penurias. Desde hace tiempo no se permite escalar por el exterior de la pirámide, ni subir hasta la parte alta, como hace años se hacía. El acceso al interior de la Gran Pirámide está limitado a 150 personas por la mañana y 150 personas por la tarde (es necesario comprar ticket específico). No obstante, de forma rotatoria, las autoridades egipcias permiten el acceso bien al interior de la pirámide de Kefrén o bien al interior de la pirámide de Micerinos. Aunque es necesario comprar la entrada específica, no existe límite diario y siempre una de las dos está abierta a las visitas.

Museo de la Barca Solar. Pirámide de Keops. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

En el exterior, junto a la cara sur de la pirámide de Keops, se encuentra una de las cinco fosas con forma de embarcación encontradas en las inmediaciones de la pirámide. Dos de las cinco se encontraban en la cara sur y en una de ellas se encontró (1954) una barca solar perfectamente conservada. Junto a ella se ha construido el Museo de la Barca Solar (se requiere comprar entrada). La embarcación es de madera de acacia y cedro del Líbano y mide 43,4 m. de largo y 5,9 m en el punto más ancho. Las barcas solares estaban destinadas para que el faraón acompañase al sol en su recorrido diario por la eternidad. A este interesante museo dedicaremos un futuro post.

 

En la cara este de la pirámide existen otras tres pirámides menores (pirámides de las Reinas) y mastabas que corresponden a tumbas de miembros de la familia del faraón y a sus dignatarios. Una de estas pirámides menores ha sido identificada como perteneciente a la reina Henutsen, hija del faraón Snefru y hermanastra de Keops. También se encuentran las mastabas de la familia real. En la cara oeste se localizan un buen número de mastabas de la IV y V dinastías, también algunas más en la cara meridional junto al Museo de la Barca Solar.

 

También en el exterior se conservan los restos del muro que rodeaba el recinto y el Templo Funerario, que comunicaba mediante una avenida cubierta con el Templo del Valle, junto al Nilo.

 

La Pirámide de Keops, la Gran Pirámide, el monumento egipcio por antonomasia… ¿Quién no ha soñado con estar allí? En Tawy Tours nos encargamos de cumplir sueños, contáctanos para tu próximo viaje a Egipto.

Templo de Kom Ombo

No te pierdas… El Templo de Kom Ombo

 

Uno de los momentos culminantes durante el crucero tiene lugar cuando el visitante llega al templo de Kom Ombo. Las sensaciones en la visita a este pequeño pero interesantísimo templo se multiplican cuando coincide con las últimas horas de la tarde. Ver como el sol se oculta tras el templo y el río no tiene precio.

 

El templo de Kom Ombo es de reducidas dimensiones pero lleno de pequeñas sorpresas que aportan aire fresco y curiosidades a los jeroglíficos y grabados ya vistos durante el viaje. Como comprobarás, Kom Ombo es un templo diferente.

El muelle se encuentra a pie de templo. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours.

El templo se ubica en la orilla derecha del Nilo, 15 kilómetros aguas arriba de la ciudad de Kom Ombo. Junto al muelle, como en el resto de templos proliferan los puestos callejeros y en éste existen además un par de haimas muy agradables para tomar un té y dar buena cuenta de una shisha de sabor a frutas. Incluso un Museo del Cocodrilo en el que se exponen varias de las muchas momias de cocodrilo halladas en el lugar.

 

Kom Ombo fue levantado en época ptolemaica. Lo primero que sorprende es su aspecto arquitectónico de acrópolis. Se trata de un templo doble, con dos mitades simétricas, cada una dedicada a una deidad. Esta simetría hace que en definitiva las dependencias estén duplicadas. La planta del templo es muy similar a la de Edfu con patio, sala hipóstila, tres vestíbulos y santuario. Kom Ombo tiene un vestíbulo más y diferente disposición de las salas del santuario. El conjunto está rodeado por una muralla que protege tres de los cuatro lados del rectángulo. Sólo queda abierta por la parte que da al Nilo.

Relieves en el Templo de Kom Ombo. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours.

La mitad oeste del templo está dedicada a Sobek, el dios de la fertilidad, representado con cabeza de cocodrilo, y la mitad este del templo está dedicado a Haroeris (Horus el Viejo), el dios que curaba, representado con cabeza de halcón, como Horus. Cada deidad tiene sus salas y en las dependencias comunes se rendía culto a los dos. Entre los elementos arquitectónicos destacan las columnas de la sala hipóstila, que son fasciculadas y con capiteles campaniformes.

 

Las paredes del templo están, como es habitual, repletas de grabados. Las escenas siguen la línea de otros templos representando casi siempre ofrendas. Acompañando las escenas aparecen representados los cartuchos con los nombres de diversos faraones, muchos corresponden a los diferentes Ptolomoeos, pero aparecen otros como el de Cleopatra. El cartucho de Cleopatra aparece en la sala hipóstila y como firma de la inscripción dedicatoria de la pared izquierda del santuario.

 

Entre los grabados llaman la atención los vinculados a la virilidad (en las paredes exteriores de la parte sur) y los detalles de instrumental quirúrgico representados en la cara interior del segundo muro.

Nilómetro del Templo de Kom Ombo. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Dentro del recinto amurallado destacan además una pequeña capilla dedicada a Hator (norte) y un templete de Sobek (sur). En la parte que da al río se encuentra bien conservado un nilómetro circular tallado en la piedra.

 

No pierdas detalle de este bello templo en tu próximo crucero por el Nilo de la mano de Tawy Tours. Estaremos encantados de mostrártelo.

La Gran Esfinge más divertida

Atrapa esta foto… La Gran Esfinge más divertida

Hacer una foto a la Gran Esfinge es uno de los sueños de cualquier viajero a Egipto y claro, una vez allí, resulta imposible resistirse a buscar la postura idónea para convertir la foto en un simpático recuerdo. Un selfie diferente. Imitando su pose, acariciándola, o incluso besándola, son muchos los visitantes que se quieren llevar a casa este recuerdo de su paso por las Pirámides de Giza. Un recuerdo diferente, divertido, idóneo para subir a la red y compartirlo con todos tus contactos.

Pues bien, durante tu excursión con Tawy Tours a las pirámides no solo te llevarás una foto similar de recuerdo si no que aprenderás todo sobre la que posiblemente es la escultura más famosa de Egipto.

 

Nuestro guía te indicará el punto exacto pero si no, aquí te dejamos más pistas en forma de coordenadas para el GPS:

Latitud: 29.974987°

Longitud: 31.137837°

La esclusa de Esna

Déjate sorprender… La esclusa de Esna

 

Esna (Isna) es una ciudad situada en la ribera izquierda del Nilo, a unos 55 kilómetros al sur de Luxor. En la ciudad se levanta el pequeño Templo de Jnum (XVIII dinastía; siglo XV a.C.), pero no suele visitarse. El motivo por el que los barcos se detienen en Esna es otro. Aquí el curso del río presenta un desnivel de unos 10 metros de altura y fue necesaria la construcción de una esclusa que permitiera a los barcos salvar el desnivel y continuar la navegación. La Esclusa de Esna es paso obligado pues, para todos los cruceros del Nilo sea cual sea el sentido de la navegación.

Barco pasando la esclusa. A. Polvorinos / Tawy Tours

Es un momento delicado por la acumulación de barcos que quieren pasar la esclusa y que no tienen más remedio que esperar su turno para pasar de uno en uno. Las colas en ocasiones suelen durar varias horas. El paso de la esclusa se realiza de día y de noche, así que el visitante podrá disfrutarlo en el momento en que, por riguroso orden de llegada, le haya sido asignado al barco. No es preciso desembarcar para pasar la esclusa. Desde la cubierta se obtienen buenas fotografías de esta obra de ingeniería fluvial.

Paso nocturno de la esclusa. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Las horas de espera en Esna se cubren descansando, tomando el sol, leyendo o mejor aún, observando la intensa actividad que la población local desarrolla en torno a los barcos. Cientos de comerciantes no cesan en la oportunidad de vender casi cualquier cosa a los turistas. Se acercan al muelle caminando o bien por el río navegando en pequeñas barcas a remo cargadas de productos variopintos. El juego comercial que se desarrolla, a gritos, entre los pasajeros desde la cubierta y los vendedores muchos metros más abajo es más que simpático. Curiosa es también la forma de intercambiarse dinero y productos, que han de lanzarse con cierto arte y puntería clientes y vendedores respectivamente. Un momento que, por original, se convierte en toda una experiencia que puedes vivir a bordo de nuestros cruceros por el río Nilo.

Comerciantes haciendo su trabajo con los cruceros. Un momento simpático y curioso. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours