Museo de la Barca Solar de Keops

Te sorprenderá… Museo de la Barca Solar de Keops

Junto a la cara sur de la pirámide de Keops, se encuentra una especie de pequeño almacén con aspecto de nave industrial con cierto diseño en el que poca gente repara. La visión de la Gran Pirámide de Keops centra el 100% de la atención del visitante. Lógico, en buena medida es el principal motivo del viaje a Egipto para una gran mayoría de personas. A sus pies se encuentra el citado edificio. En la mayoría de las excursiones a las Pirámides de Giza, la contemplación de las tres pirámides principales, la parada en el mirador panorámico y la visita a la Gran Esfinge devoran el tiempo de la visita, que parece pasar volando ante tanta maravilla.

Museo de la Barca Solar. Pirámide de Keops. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

No se suele sacar tiempo para entrar en ese edificio y en Tawy Tours consideramos que una breve pero merecida pausa ayuda a entender las creencias del Antiguo Egipto y sin duda a completar la experiencia de conocer la Gran Pirámide de Keops. Se trata del Museo de la Barca Solar del faraón Keops, que es una de las cinco fosas con forma de embarcación encontradas en las inmediaciones de la pirámide. Dos de las cinco se encontraban en la cara sur y en una de ellas se encontró (1954) una barca solar perfectamente conservada. Junto a ella se ha construido el Museo de la Barca Solar (se requiere comprar entrada). La embarcación es de madera de acacia y cedro del Líbano y mide 43,4 m. de largo y 5,9 m en el punto más ancho. Las barcas solares estaban destinadas para que el faraón acompañase al sol en su recorrido diario por la eternidad.

 

Se trata de una barca funeraria y el museo para preservarla fue construido a mediados de los años 80 a escasos metros de su emplazamiento original. El interior del edificio alberga tres pisos, perfectos para poder apreciar esta gran embarcación desde todos los ángulos y perspectivas.

 

Cuando la barca fue descubierta ésta se encontraba desmontada en 1224 piezas de pequeño tamaño y  acumuladas en un pozo que formaba parte del ritual funerario del faraón. Se ensambló en 1968 y hoy puede verse montada en su totalidad y en gran estado de conservación. Una visita sorprendente e enriquecedora sin duda que no debes pasar por alto en tu próximo viaje a Egipto de la mano de Tawy Tours.

 

Aunque se conocía de su existencia antes, en 1987 fue descubierta una segunda barca solar a escasos metros de la primera. También desmontada y alojada en un pozo adyacente a la Gran Pirámide. El pozo se encontraba taponado con 41 bloques de piedra de 16 toneladas cada uno. En esta embarcación ha sido encontrado el cartucho de su hijo el faraón Kefrén. Lo más sorprendente es que el equipo japonés y egipcio de arqueólogos que se encarga de desenterrarla y ensamblarla ha descubierto (2016) unos listones metálicos desconocidos hasta ahora. Estos refuerzos metálicos cuentan con 4.500 años de antigüedad ¡! Egipto nunca deja de sorprendernos…

 

La Gran Pirámide de Keops

La única de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo que queda en pie, la Gran Pirámide de Keops, es la mayor de cuantas pirámides existen. Tiene unas dimensiones descomunales, con una base cuadrada de 230 m de lado y 137 m de altura. El ápice se encuentra truncado. Se calcula que fueron empleados más de 2,5 millones de bloques de piedra. Unas medidas que sólo se alcanzan a comprender cuando el visitante se acerca hasta ella y toma conciencia de su monumental volumen. La primera impresión es que se trata de una pirámide escalonada pero en realidad estaba cubierta por una capa de revestimiento de piedra lisa y pulida que no ha llegado hasta nuestros días. En gran parte fue desmantelada por los califas, que obtenían así de forma sencilla buen material para sus construcciones. Originalmente las medidas eran 232 m. de lado por 146 m. de altura y el revestimiento estaba policromado.

 

Diferentes estudios indican que ninguna de las pirámides se construyó de una sola vez sino que se acometió por fases, sobre construcciones anteriores. Así se explican por ejemplo las tres cámaras a diferentes niveles halladas en el interior de la Gran Pirámide.

Pirámide de Keops. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

La entrada original de la pirámide se encuentra en la cara norte a unos 15 metros de altura y da acceso a un largo pasillo que desciende en diagonal 103 metros y 1,2 metros de altura hasta llegar a una Cámara Inacabada, subterránea, que termina en un pasillo ciego.

 

Desde la entrada, el Corredor Descendente ofrece al cabo de 18 metros una bifurcación ascendente de 38 m. que lleva a la gran galería; al inicio de ésta, se encuentra también el Pozo de Bajada (un pasillo vertical oblicuo de 60 m. que comunica con las inmediaciones de la cámara inacabada), el Corredor Horizontal de 35 m. que conduce a la Cámara de la Reina, inacabada cámara funeraria con una falsa cúpula.

Paseos en dromedario en el exterior de la Pirámide de Keops. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

La Gran Galería es una prolongación del Corredor Ascendente. Mide 47 metros de largo y 8,5 m. de alto. Al final se encuentra un pequeño vestíbulo y una antecámara junto a la Cámara del Faraón. La cámara mide 5,8 m. de alto, 5,2 m. de ancho y 10,4 m. de largo y está revestida de granito. Sólo se conserva el sarcófago de granito del faraón. Sin tapa y sin decoraciones. Existe un diminuto canal de ventilación que comunica con el exterior y encima de la cámara se sitúan las cinco cámaras de descarga, vacías y destinadas a aliviar el peso de la pirámide sobre la cámara funeraria del faraón. En una de estas cámaras de descarga se hallaron las únicas inscripciones encontradas en la Gran Pirámide, unos cartuchos con el nombre del faraón Keops.

 

En el interior de la Gran Pirámide la sensación de claustrofobia es mayúscula. La humedad y la falta de ventilación hacen que caminar en incómoda postura por estos estrechos y bajos pasillos sea algo que no todos los visitantes llevan con gusto. Sólo el saberse en el interior de una pirámide egipcia compensa estas penurias. Desde hace tiempo no se permite escalar por el exterior de la pirámide, ni subir hasta la parte alta, como hace años se hacía. El acceso al interior de la Gran Pirámide está limitado a 150 personas por la mañana y 150 personas por la tarde (es necesario comprar ticket específico). No obstante, de forma rotatoria, las autoridades egipcias permiten el acceso bien al interior de la pirámide de Kefrén o bien al interior de la pirámide de Micerinos. Aunque es necesario comprar la entrada específica, no existe límite diario y siempre una de las dos está abierta a las visitas.

Museo de la Barca Solar. Pirámide de Keops. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

En el exterior, junto a la cara sur de la pirámide de Keops, se encuentra una de las cinco fosas con forma de embarcación encontradas en las inmediaciones de la pirámide. Dos de las cinco se encontraban en la cara sur y en una de ellas se encontró (1954) una barca solar perfectamente conservada. Junto a ella se ha construido el Museo de la Barca Solar (se requiere comprar entrada). La embarcación es de madera de acacia y cedro del Líbano y mide 43,4 m. de largo y 5,9 m en el punto más ancho. Las barcas solares estaban destinadas para que el faraón acompañase al sol en su recorrido diario por la eternidad. A este interesante museo dedicaremos un futuro post.

 

En la cara este de la pirámide existen otras tres pirámides menores (pirámides de las Reinas) y mastabas que corresponden a tumbas de miembros de la familia del faraón y a sus dignatarios. Una de estas pirámides menores ha sido identificada como perteneciente a la reina Henutsen, hija del faraón Snefru y hermanastra de Keops. También se encuentran las mastabas de la familia real. En la cara oeste se localizan un buen número de mastabas de la IV y V dinastías, también algunas más en la cara meridional junto al Museo de la Barca Solar.

 

También en el exterior se conservan los restos del muro que rodeaba el recinto y el Templo Funerario, que comunicaba mediante una avenida cubierta con el Templo del Valle, junto al Nilo.

 

La Pirámide de Keops, la Gran Pirámide, el monumento egipcio por antonomasia… ¿Quién no ha soñado con estar allí? En Tawy Tours nos encargamos de cumplir sueños, contáctanos para tu próximo viaje a Egipto.

Templo de Kom Ombo

No te pierdas… El Templo de Kom Ombo

 

Uno de los momentos culminantes durante el crucero tiene lugar cuando el visitante llega al templo de Kom Ombo. Las sensaciones en la visita a este pequeño pero interesantísimo templo se multiplican cuando coincide con las últimas horas de la tarde. Ver como el sol se oculta tras el templo y el río no tiene precio.

 

El templo de Kom Ombo es de reducidas dimensiones pero lleno de pequeñas sorpresas que aportan aire fresco y curiosidades a los jeroglíficos y grabados ya vistos durante el viaje. Como comprobarás, Kom Ombo es un templo diferente.

El muelle se encuentra a pie de templo. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours.

El templo se ubica en la orilla derecha del Nilo, 15 kilómetros aguas arriba de la ciudad de Kom Ombo. Junto al muelle, como en el resto de templos proliferan los puestos callejeros y en éste existen además un par de haimas muy agradables para tomar un té y dar buena cuenta de una shisha de sabor a frutas. Incluso un Museo del Cocodrilo en el que se exponen varias de las muchas momias de cocodrilo halladas en el lugar.

 

Kom Ombo fue levantado en época ptolemaica. Lo primero que sorprende es su aspecto arquitectónico de acrópolis. Se trata de un templo doble, con dos mitades simétricas, cada una dedicada a una deidad. Esta simetría hace que en definitiva las dependencias estén duplicadas. La planta del templo es muy similar a la de Edfu con patio, sala hipóstila, tres vestíbulos y santuario. Kom Ombo tiene un vestíbulo más y diferente disposición de las salas del santuario. El conjunto está rodeado por una muralla que protege tres de los cuatro lados del rectángulo. Sólo queda abierta por la parte que da al Nilo.

Relieves en el Templo de Kom Ombo. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours.

La mitad oeste del templo está dedicada a Sobek, el dios de la fertilidad, representado con cabeza de cocodrilo, y la mitad este del templo está dedicado a Haroeris (Horus el Viejo), el dios que curaba, representado con cabeza de halcón, como Horus. Cada deidad tiene sus salas y en las dependencias comunes se rendía culto a los dos. Entre los elementos arquitectónicos destacan las columnas de la sala hipóstila, que son fasciculadas y con capiteles campaniformes.

 

Las paredes del templo están, como es habitual, repletas de grabados. Las escenas siguen la línea de otros templos representando casi siempre ofrendas. Acompañando las escenas aparecen representados los cartuchos con los nombres de diversos faraones, muchos corresponden a los diferentes Ptolomoeos, pero aparecen otros como el de Cleopatra. El cartucho de Cleopatra aparece en la sala hipóstila y como firma de la inscripción dedicatoria de la pared izquierda del santuario.

 

Entre los grabados llaman la atención los vinculados a la virilidad (en las paredes exteriores de la parte sur) y los detalles de instrumental quirúrgico representados en la cara interior del segundo muro.

Nilómetro del Templo de Kom Ombo. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Dentro del recinto amurallado destacan además una pequeña capilla dedicada a Hator (norte) y un templete de Sobek (sur). En la parte que da al río se encuentra bien conservado un nilómetro circular tallado en la piedra.

 

No pierdas detalle de este bello templo en tu próximo crucero por el Nilo de la mano de Tawy Tours. Estaremos encantados de mostrártelo.

La Gran Esfinge más divertida

Atrapa esta foto… La Gran Esfinge más divertida

Hacer una foto a la Gran Esfinge es uno de los sueños de cualquier viajero a Egipto y claro, una vez allí, resulta imposible resistirse a buscar la postura idónea para convertir la foto en un simpático recuerdo. Un selfie diferente. Imitando su pose, acariciándola, o incluso besándola, son muchos los visitantes que se quieren llevar a casa este recuerdo de su paso por las Pirámides de Giza. Un recuerdo diferente, divertido, idóneo para subir a la red y compartirlo con todos tus contactos.

Pues bien, durante tu excursión con Tawy Tours a las pirámides no solo te llevarás una foto similar de recuerdo si no que aprenderás todo sobre la que posiblemente es la escultura más famosa de Egipto.

 

Nuestro guía te indicará el punto exacto pero si no, aquí te dejamos más pistas en forma de coordenadas para el GPS:

Latitud: 29.974987°

Longitud: 31.137837°

La esclusa de Esna

Déjate sorprender… La esclusa de Esna

 

Esna (Isna) es una ciudad situada en la ribera izquierda del Nilo, a unos 55 kilómetros al sur de Luxor. En la ciudad se levanta el pequeño Templo de Jnum (XVIII dinastía; siglo XV a.C.), pero no suele visitarse. El motivo por el que los barcos se detienen en Esna es otro. Aquí el curso del río presenta un desnivel de unos 10 metros de altura y fue necesaria la construcción de una esclusa que permitiera a los barcos salvar el desnivel y continuar la navegación. La Esclusa de Esna es paso obligado pues, para todos los cruceros del Nilo sea cual sea el sentido de la navegación.

Barco pasando la esclusa. A. Polvorinos / Tawy Tours

Es un momento delicado por la acumulación de barcos que quieren pasar la esclusa y que no tienen más remedio que esperar su turno para pasar de uno en uno. Las colas en ocasiones suelen durar varias horas. El paso de la esclusa se realiza de día y de noche, así que el visitante podrá disfrutarlo en el momento en que, por riguroso orden de llegada, le haya sido asignado al barco. No es preciso desembarcar para pasar la esclusa. Desde la cubierta se obtienen buenas fotografías de esta obra de ingeniería fluvial.

Paso nocturno de la esclusa. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Las horas de espera en Esna se cubren descansando, tomando el sol, leyendo o mejor aún, observando la intensa actividad que la población local desarrolla en torno a los barcos. Cientos de comerciantes no cesan en la oportunidad de vender casi cualquier cosa a los turistas. Se acercan al muelle caminando o bien por el río navegando en pequeñas barcas a remo cargadas de productos variopintos. El juego comercial que se desarrolla, a gritos, entre los pasajeros desde la cubierta y los vendedores muchos metros más abajo es más que simpático. Curiosa es también la forma de intercambiarse dinero y productos, que han de lanzarse con cierto arte y puntería clientes y vendedores respectivamente. Un momento que, por original, se convierte en toda una experiencia que puedes vivir a bordo de nuestros cruceros por el río Nilo.

Comerciantes haciendo su trabajo con los cruceros. Un momento simpático y curioso. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Crucero por el Nilo, navegando el gran río africano

Navegar el Nilo a bordo de alguno de los muchos cruceros que recorren el río se ha convertido en una de las mejores formas de conocer los monumentos del Antiguo Egipto. Los programas habituales navegan durante 4 días, tiempo suficiente para recorrer los 215 kilómetros que separan Luxor y Asuán y realizar las excursiones a los lugares imprescindibles a orillas del sagrado río. Existen diferentes tipos de embarcaciones turísticas que recorren el río, desde las tradicionales falúas o falucas equipadas como pequeños hoteles flotantes (dahabeyyas) hasta grandes motonaves para cientos de pasajeros. Las falúas emplean más tiempo de viaje (una semana) pero ofrecen la experiencia de navegar el Nilo a vela, como lo hacían los antiguos egipcios. Se trata de embarcaciones pensadas con capacidad de 6-20 personas y suponen una manera más exclusiva de realizar el crucero.

Dahabeyya surcando el Nilo. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

La forma más habitual de realizar el crucero por el Nilo son los grandes barcos a motor que centran y copan la principal oferta turística. Existen desde embarcaciones más modestas hasta lujosas motonaves, equipados con todas las comodidades. La variedad es enorme. Los barcos realizan el recorrido de forma ininterrumpida entre Luxor y Asuán. Dependiendo del sentido de la navegación la duración varía entre 3 y 4 noches. Saliendo desde Asuán el crucero dura 3 noches. Si la navegación se realiza aguas arriba desde Luxor, se tarda 4 noches, aunque por lo general la primera noche se pasa amarrado al muelle en Luxor para dar tiempo a realizar las visitas y excursiones en la orilla izquierda y derecha del gran río africano.

No faltan las lujosas embarcaciones para disfrutar del crucero. Barco Myfair en la imagen. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

A lo largo de la navegación existen tres puntos de interés en el crucero, dos son de tipo arqueológico: el templo de Edfú y el templo de Kom Ombo, y el tercero tiene que ver con la ingeniería: la esclusa de Esna. A ésta última dedicaremos el próximo post.

Crucero navegando el gran río africano. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours.

Puedes contactar con Tawy Tours, y como especialistas en Egipto te recomendaremos la opción que me mejor se adapte a tus necesidades.

Ankh, la llave de la vida

El Ankh o Anj es una constante en los viajes a Egipto. El visitante ve este símbolo representado casi allá donde va. En jeroglíficos, grabados… incluso físicamente. Y es que el Ankh ha estado ahí desde los comienzos de esta civilización. La pregunta que nos hacemos todos cuando la vemos es inevitable: ¿qué significa? ¿qué representa? Pues ni más ni menos que la vida. Es la llave de la vida, el símbolo de la unión del Bajo y Alto Egipto en época faraónica.

Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Recibe otras denominaciones como Cruz Egipcia o Cruz Ansada. Era el símbolo con el que se representaba a los dioses en el Antiguo Egipto, la búsqueda de la inmortalidad para los humanos. Símbolo de la vida… y de lo que hay existe después de la muerte; el símbolo de renacimiento. El mismísimo Tut-anj-Amón y otros faraones lo incorporaron a su nombre.

Sobre su origen hay varias teorías: la más extendida tiene que ver con la representación del curso del río Nilo (parte inferior) y el delta del famoso río (en su parte ovalada). El río Nilo es la vida en definitiva, vida a su paso atravesando el país de sur a norte y muerte en el Delta, en Alejandría, donde el río muere en el Mar Mediterráneo.

Representación del recorrido fluvial del Nilo a su paso por Egipto, la forma del Ankh es también la fusión del Bajo (zona del Delta) y el Alto Egipto (zona de Luxor) con la unificación del país. Incluso se ha buscado la explicación relacionada con el sexo, la parte superior vinculada a lo femenino y la inferior a los atributos masculinos. No faltan interpretaciones, pero a buen seguro que tampoco faltará en la lista de curiosidades en tu próximo viaje a Egipto. Ven con Tawy Tours a conocer in situ toda la verdad sobre el Ankh, la llave de la vida.

Desde Galicia a la tierra de los faraones

Esta pareja gallega viajó hace unas semanas con nosotros a Egipto haciendo realidad uno de sus viajes más deseados El Cairo y crucero por el Nilo. Gracias por compartir con nosotros vuestra experiencia…

Horus en Deir al Bahari. Foto: Cova y Jose

Tras varios años pensando en organizar un viaje a Egipto por fin llegó el deseado momento.

En este punto consideramos que la planificación es fundamental para que todo salga bien y no haya sorpresas, por lo que decidimos hacerlo con Tawy Tours, ¨todo un acierto¨. Además valoramos el hecho de que los grupos eran reducidos (entre 10-12 personas), y para nosotros, que hasta este momento nunca habíamos viajado con una agencia si no que siempre lo habíamos hecho por libre, era un tema importante.

En cuanto a la organización consideramos que no se puede pedir más:

–          Asistencia directa en los aeropuertos y hoteles, retirada de visados, acompañamiento en todo momento a nuestra llegada y salida de los mismos, incluso en vuelos internos, traslados, etc. Siempre acompañados por una o varias personas de la organización que nos han facilitado todos los trámites y acomodado en nuestros alojamientos, así como introducirnos detalles de la historia en torno a las diferentes visitas que realizaríamos.

–          Visitas con chófer y guías en español; Mohamed en Crucero por el Nilo y Luxor y Taghrid en El Cairo, muy bien formados y expertos  en egiptología, algo trascendental a la hora de explicar la esencia de los lugares visitados, templos, relieves, tumbas…

Sin duda supieron transmitir con pasión los secretos de este maravilloso país. La calidad del servicio, profesionalidad, información y atención recibidas por parte de los guías han contribuido a considerar nuestra experiencia en Egipto como un viaje inolvidable.

 

Jose y Mohamed bromeando. Foto: Cova y Jose

En resumen, estaba todo planificado para optimizar el tiempo al máximo y centrarse en lo realmente importante, que es conocer los secretos de una de las civilizaciones  más antiguas y más importantes de la historia.

No queremos olvidarnos de las personas que han transformado en realidad nuestro sueño de viajar a Egipto: Mohamed guía en Luxor y Asuán que con su infinita paciencia respondía a todas nuestras preguntas, Taghrid guía en El Cairo que con su simpatía y sonrisa nos descubrió los secretos de la caótica y frenética ciudad. Mohamed nuestro chófer en El Cairo, siempre bromeando, que nos descubrió un puesto de venta de falafel que sin duda fue el más exquisito de los  probados hasta la fecha.

Jamal y Ahmed que nos acomodaron en los traslados al hotel del Cairo. Ahmed  una persona extraordinaria, culta y formada con la que tuvimos largas conversaciones intercambiando impresiones  sobre arquitectura, arte, cultura, costumbres… de diferentes países en los que no había estado pero que conocía a la perfección.

Paseo en faluca Asuán. Foto: Cova y Jose

 

Hatshepsut, la reina con barba

Déjate sorprender…

Hatshepsut (quinta reina de la XVIII dinastía) fue hija de Tutmosis I y tuvo varios hermanos varones y hermanastros. Sus hermanos de sangre murieron y sólo existía un varón reconocido, Tutmosis II, aunque era hijo de una esposa secundaria de su padre. Hatshepsut se sentía reina y su padre incluso la nombró “heredera”, pero sólo su hermano Tutmosis II podía ser el próximo faraón. Hatshepsut se convirtió en Gran Esposa Real de su hermanastro.

 

Tutmosis II murió joven y reinó muy poco como faraón. En la línea sucesoria de nuevo faltaba una niña al ser varones los dos únicos hijos de Tutmosis II. La nobleza aceptó que el sucesor fuera Tutmosis III, uno de estos varones. La reina viuda Hatshepsut se negaba a dejar escapar el trono por segunda vez y durante los primeros años del reinado de Tutmosis III, diseñó un golpe de estado. Se rodeó de sacerdotes de gran influencia, incluido Hapunseneb, sumo sacerdote de Amón. Hatshepsut dijo ser hija primogénita de Amón y, con el beneplácito de los sacerdotes y en especial Hapunseneb, se autoproclamó faraón. Tutmosis III no tuvo más remedio que aceptar la superioridad de su tía y madrastra. A partir de ese momento Hatshepsut aceptó los atributos masculinos como faraón y se hizo representar en esculturas y pinturas con barba, como los faraones.

Esculturas de la reina faraón en su templo. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Fue la tercera mujer faraón de la historia egipcia y la primera en esculpirse una esfinge, con cuerpo de león y cabeza humana con barba.

Tras 15-16 años de reinado, en los que se había ganado al pueblo, sus principales aliados en los que se apoyó para sustentar el golpe de estado murieron y la reina faraón quedó sola. Decidió entonces retirarse parcialmente de su cargo y Tutmosis III recuperó el gobierno de Egipto.

Acércate de la mano de nuestros expertos guías egipcios a conocer la apasionante vida de Hatshepsut y su fastuoso templo.

El Museo Egipcio de El Cairo

No te pierdas… el Museo Egipcio

Guía de Tawy Tours en el interior del Museo Egipcio. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Junto a la orilla derecha del Nilo se levanta el palacio del siglo XIX que acoge el Museo Egipcio de Antigüedades. Se trata del museo más importante del país y una visita inexcusable para conocer algunas de las piezas más soberbias del antiguo Egipto.

Puerta principal del museo. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

Esta sede fue inaugurada en 1902 después de que el arte del antiguo ocupara diferentes emplazamientos. Se está construyendo el Gran Museo Egipcio en Giza y allí se trasladarán los fondos del actual museo cuando se inaugure (en breve tras múltiples retrasos).

 

En 1835 se creó el Servicio de Antigüedades de Egipto para evitar la salida del país de monumentos y tesoros, sobre todo a partir de la expectación que en Europa levantó la visita de Napoleón a Egipto en 1798. Gracias a ello, se puede disfrutar de las piezas del museo Egipcio.

Vasos Canópicos de Tutankamón. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

El museo alberga una exposición de 120.000 piezas expuestas y al menos otras tantas que no se ven guardadas en sus almacenes. Sin duda la sala más visitada e interesante es la que alberga y expone el tesoro de Tutankamón, encontrado en el interior de la tumba descubierta por el arqueólogo Howard Carter en 1922 en el valle de los Reyes. La joya de la corona, nunca mejor dicho, es la máscara funeraria de oro con incrustaciones de lapislázuli con la cara del rey niño. Su belleza es tal que el visitante puede pasar un buen rato hipnotizado ante la vitrina que expone esta obra de arte.

 

El museo cuenta con más de cien salas repartidas en dos plantas que ofrecen la mejor colección sobre el antiguo Egipto existente en el mundo. Una visita completa llevaría mucho tiempo así que los guías se encargan de mostrar al visitante lo más destacado de las diferentes colecciones del museo, con las esculturas en la planta baja y las piezas de menor tamaño en la superior.

Trono Tutankamón. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Entre las piezas que no deben pasarse por alto destacar: las tríadas procedentes del templo funerario de la pirámide de Mikerinos (IV dinastía) en Giza, la gran estatua de Zoser (III dinastía) a tamaño natural encontrada en Saqqara, la estatua de Dorita de Kefrén hallada en el templo de la Esfinge, la estatua de Seihkh el-Beled (V dinastía; conocida como el alcalde y procedente de Saqqara), las esculturas de Rahotep y Nefret procedentes de Meidum y con los colores bien conservados (IV dinastía), la estatua del escriba Mitri de madera recubierta de estuco policromado y con ojos de cristal (Saqqara, V dinastía), la cabeza con dos escarabajos y un halcón de la reina Tiyi, así como una estatuilla de ébano de la misma reina; la gran estatua de pizarra de Tutmosis III (Karnak, XVIII dinastía), la tapa del sarcófago de oro de Semenkhare (XVII dinastía) y dos vasos canopos de alabastro; la cabeza inacabada de Nefertiti (XVII dinastía), las esculturas del fabricante de abanicos y su mujer (Tebas, XVIII dinastía), la estatua de pizarra de Ramsés II (XIX dinastía) y otra de pizarra verde que representa a Thueris como un hipopótamo (XXVI dinastía) halladas en Karnak, la cabeza del prisionero gálata, el sarcófago de Psusennes (Tanis, XXI dinastía), el grupo escultórico de  Amenofis III y la reina Tiyi (Medinat Habu, XVIII dinastía), la colección de momias de la planta superior (se ha de comprar entrada), la paleta de pizarra de Narmer (I dinastía) de gran importancia histórica; el grupo de momias, máscaras y retratos de El Fayyum, una estatuilla de Keops en marfil, una estatuilla de mujer en madera y con peluca hallada en El Lisht, una cabeza de la reina Tiyi procedente del Sinaí, la sala 4 dedicada a las Joyas y por supuesto el alma mater del museo, el tesoro de Tutankamón y su espectacular ajuar funerario (Luxor, XVII dinastía).

El Escriba Sentado. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

Una pieza que queremos destacar por su misterio es la Estela del Inventario. En ella se puede leer que la Esfinge, al igual que la Gran Pirámide, estaban ya construidas en época de Keops. La historia patas arriba.

Actualmente no está permitido hacer fotografías en el interior del Museo Egipcio. Es preciso sacar un ticket aparte (no válido para la sala de la máscara de Tutankamón).

En tu próximo viaje a Egipto con Tawy Tours, te llevamos al Museo Egipcio !!