El Museo Egipcio de El Cairo

No te pierdas… el Museo Egipcio

Guía de Tawy Tours en el interior del Museo Egipcio. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Junto a la orilla derecha del Nilo se levanta el palacio del siglo XIX que acoge el Museo Egipcio de Antigüedades. Se trata del museo más importante del país y una visita inexcusable para conocer algunas de las piezas más soberbias del antiguo Egipto.

Puerta principal del museo. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

Esta sede fue inaugurada en 1902 después de que el arte del antiguo ocupara diferentes emplazamientos. Se está construyendo el Gran Museo Egipcio en Giza y allí se trasladarán los fondos del actual museo cuando se inaugure (en breve tras múltiples retrasos).

 

En 1835 se creó el Servicio de Antigüedades de Egipto para evitar la salida del país de monumentos y tesoros, sobre todo a partir de la expectación que en Europa levantó la visita de Napoleón a Egipto en 1798. Gracias a ello, se puede disfrutar de las piezas del museo Egipcio.

Vasos Canópicos de Tutankamón. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

El museo alberga una exposición de 120.000 piezas expuestas y al menos otras tantas que no se ven guardadas en sus almacenes. Sin duda la sala más visitada e interesante es la que alberga y expone el tesoro de Tutankamón, encontrado en el interior de la tumba descubierta por el arqueólogo Howard Carter en 1922 en el valle de los Reyes. La joya de la corona, nunca mejor dicho, es la máscara funeraria de oro con incrustaciones de lapislázuli con la cara del rey niño. Su belleza es tal que el visitante puede pasar un buen rato hipnotizado ante la vitrina que expone esta obra de arte.

 

El museo cuenta con más de cien salas repartidas en dos plantas que ofrecen la mejor colección sobre el antiguo Egipto existente en el mundo. Una visita completa llevaría mucho tiempo así que los guías se encargan de mostrar al visitante lo más destacado de las diferentes colecciones del museo, con las esculturas en la planta baja y las piezas de menor tamaño en la superior.

Trono Tutankamón. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Entre las piezas que no deben pasarse por alto destacar: las tríadas procedentes del templo funerario de la pirámide de Mikerinos (IV dinastía) en Giza, la gran estatua de Zoser (III dinastía) a tamaño natural encontrada en Saqqara, la estatua de Dorita de Kefrén hallada en el templo de la Esfinge, la estatua de Seihkh el-Beled (V dinastía; conocida como el alcalde y procedente de Saqqara), las esculturas de Rahotep y Nefret procedentes de Meidum y con los colores bien conservados (IV dinastía), la estatua del escriba Mitri de madera recubierta de estuco policromado y con ojos de cristal (Saqqara, V dinastía), la cabeza con dos escarabajos y un halcón de la reina Tiyi, así como una estatuilla de ébano de la misma reina; la gran estatua de pizarra de Tutmosis III (Karnak, XVIII dinastía), la tapa del sarcófago de oro de Semenkhare (XVII dinastía) y dos vasos canopos de alabastro; la cabeza inacabada de Nefertiti (XVII dinastía), las esculturas del fabricante de abanicos y su mujer (Tebas, XVIII dinastía), la estatua de pizarra de Ramsés II (XIX dinastía) y otra de pizarra verde que representa a Thueris como un hipopótamo (XXVI dinastía) halladas en Karnak, la cabeza del prisionero gálata, el sarcófago de Psusennes (Tanis, XXI dinastía), el grupo escultórico de  Amenofis III y la reina Tiyi (Medinat Habu, XVIII dinastía), la colección de momias de la planta superior (se ha de comprar entrada), la paleta de pizarra de Narmer (I dinastía) de gran importancia histórica; el grupo de momias, máscaras y retratos de El Fayyum, una estatuilla de Keops en marfil, una estatuilla de mujer en madera y con peluca hallada en El Lisht, una cabeza de la reina Tiyi procedente del Sinaí, la sala 4 dedicada a las Joyas y por supuesto el alma mater del museo, el tesoro de Tutankamón y su espectacular ajuar funerario (Luxor, XVII dinastía).

El Escriba Sentado. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

Una pieza que queremos destacar por su misterio es la Estela del Inventario. En ella se puede leer que la Esfinge, al igual que la Gran Pirámide, estaban ya construidas en época de Keops. La historia patas arriba.

Actualmente no está permitido hacer fotografías en el interior del Museo Egipcio. Es preciso sacar un ticket aparte (no válido para la sala de la máscara de Tutankamón).

En tu próximo viaje a Egipto con Tawy Tours, te llevamos al Museo Egipcio !!

Buscando a Cleopatra

Atrapa esta Foto… Buscando a Cleopatra

Probablemente gracias al cine y a la literatura, Cleopatra es sin duda uno de los personajes más ligados al antiguo Egipto. Fue la última reina del Antiguo Egipto. Inteligente y menos bella de lo que la leyenda le atribuye, fue capaz de seducir a Julio César para que la repusiera en el trono. La Cleopatra más célebre fue la VII, hija de Ptolomeo XII y Cleopatra VI, y accedió al trono a los 18 años (fue la reina más joven pero su reinado duró 13 años). A pesar de su popularidad, sin embargo una presencia es meramente anecdótica si la comparamos con Ramsés II por ejemplo.

Con todo, cuando el viajero llega a Egipto busca inevitablemente referencias a Cleopatra… y no encuentra muchas la verdad. De hecho su presencia es insignificante en comparación con otros mandatarios y personajes históricos egipcios. Durante un viaje “clásico” a Egipto probablemente solo encuentres en una ocasión algo de Cleopatra ¿Dónde? En la sala hipóstila del templo de Kom Ombo. ¿El qué? este cartucho real con su nombre, su firma.

Pero antes de que te vuelvas loco buscando entre los miles de grabados… durante la visita, el guía de Tawy Tours, te llevará hasta el punto exacto donde puedes tomar esta fotografía y traerte de regreso a España este detalle de la egipcia Cleopatra.

Coordenadas GPS de la foto: Lat. 24.452078º ; Long. 32.928171º

Un paseo por el Zoco Kan El-Khalili

No te pierdas… Un paseo por el Zoco Kan El-Khalili

Es el mercado por excelencia de Egipto y uno de los mayores del mundo árabe. Imprescindible perderse en este laberinto de calles y tiendas. Dar un paseo por este zoco árabe medieval, fundado en 1382, es una experiencia única. Desde simples souvenirs hasta grandes antigüedades, todo tiene cabida en este bullicioso rincón de El Cairo. Caminar entre estos puestos de enorme colorido cautivados por los olores a incienso y especias, y con el periódico canto del muecín como fondo sumerge al visitante en otro mundo. Un mundo de mirar, tocar, probar y comprar, no sin antes experimentar el arte del regateo. Pasar un buen rato negociando el precio forma parte de la compra y es un trámite por el que es necesario pasar. Los vendedores son expertos en el regateo, incluso con gestos y aspavientos que les elevan a la categoría de grandes actores. No aceptes el primer precio y trata de bajar hasta, al menos, la mitad, comenzando tu oferta, aunque parezca desorbitado, por un 20% de lo que inicialmente te pedirán. Con educación y buenas artes te llevarás a casa una buena compra después de haber pasado un rato divertido. Si vas a comprar varias cosas en la misma tienda negocia el precio en bloque. Si no estás convencido, inténtalo en otros puestos similares.

Trabajos en hueso de camello. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

La oferta es infinita: joyas, plata, prendas del mejor algodón, ropa, babuchas, shishas o pipas de agua, esculturas, bronce, cuadros, papiros, tallas en piedra y madera, perfumes, etc. En el zoco las horas pasan deprisa, así que hay que tomarlo con calma.

Zoco de El Cairo. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Y entre tanto bullicio, regateos, ir y venir de gente, se impone una pausa en el famoso Café Fishawy, más conocido como el Café de los Espejos por la gran cantidad de espejos que cuelgan de sus paredes. Se trata de uno de los cafés más antiguos de El Cairo y tomarse un té a la menta o fumarse una shisha con tabaco de fruta es casi un ritual. Los cafés son lugares habituales de encuentro para la sociedad egipcia. A lo largo de los más de 200 años de historia que tiene el Fishawy han pasado importantes personalidades y personajes célebres nacionales e internacionales. Uno de sus más asiduos clientes fue el premio Nobel de Literatura (1988), el egipcio Naguib Mahuz, quien pasaba horas en el café mientras trabajaba en su obra cumbre “Trilogía de El Cairo”. No existe mejor lugar para tomarse un descanso en pleno zoco.

Tienda de perfumes. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

Y espera a que caiga la noche… verás cómo el zoco cambia su cara con las luces de los puestos, de nuevo regresa el bullicio (si es que alguna vez se ha ido) cuando el calor mitiga.

Déjate guiar por Tawy Tours en tu visita a Egipto y al famoso Zoco del Cairo.

Las Coronas del Antiguo Egipto

Durante tu viaje a Egipto a buen seguro te llamará la atención la calidad y  el grado de detalle en grabados, bajorrelieves, altorrelieves… Los jeroglíficos y las pinturas atraen la mirada del visitante como un verdadero imán. Y una de las representaciones más habituales son los diferentes tipos de corona con los que el faraón / dios aparece representado. Queremos contaros en este post algunas cosas sobre las coronas y cuando estéis en Egipto, nuestros guías os mostrarán dónde ver las mejores representaciones y ampliarán la información necesaria para comprender la historia que se representa.

 

La corona es uno de los símbolos más distintivos de los faraones y dioses del Antiguo Egipto. Existen cuatro tipos de coronas, que aparecen representadas en grabados, esculturas y pinturas. Algunas de ellas se observan muy bien en el templo de Edfu (al que pertenece esta imagen), si bien son una constante en los diferentes monumentos:

 

Corona Blanca: es una corona oblonga de color blanco que simboliza el Alto Egipto (sur).

Corona Roja: se trata de una corona de color rojo con una protuberancia rizada. Simboliza el Bajo Egipto (norte).

Corona Doble: aparece como la corona blanca dentro de la roja y representa al Bajo y Alto Egipto, símbolo del país unificado.

Corona Atef: es una forma compleja de la corona blanca a la que se añaden además dos plumas de avestruz, en ocasiones con dos cuernos en la base y un disco solar.

 

La corona blanca, roja y doble se empleaba para representar a faraones, mientras que la corona atef se colocaba en la cabeza de los dioses.

 

Bueno ahora que ya conoces algo más sobre las coronas egipcias, mirarás las pinturas y grabados de otra  forma en tu viaje a Egipto

Edfu, el templo mejor conservado de Egipto

No te pierdas… Templo de Edfu

alt="templo de edfu"
Patio interior principal de Edfu. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

 

A mitad de camino entre Luxor y Asuán se encuentra la ciudad de Edfu. Edfu se encuentra en la margen izquierda del río y es parada obligada para los cruceros. El motivo no es otro que la visita al templo mejor conservado de Egipto. El templo se encuentra en el centro de la ciudad y para llegar hasta él se puede hacer en vehículo o en calesa. La calesa (coche de caballos) es un medio de transporte habitual en Egipto y permite vivir sensaciones diferentes durante la visita. Es cierto que las calesas viven de llevar y traer viajeros al templo, así que en ocasiones no dudan en meterse a toda velocidad entre el tráfico y ganar tiempo para que el conductor tenga tiempo de hacer más viajes con nuevos clientes. A pesar de esto es una forma simpática de transitar por Edfu y un punto de adrenalina en tu viaje a la tierra de los faraones.

alt="templo de Edfu"
Pilono de entrada. Edfu. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

El templo de Edfu es una auténtica maravilla. Responde a la estructura típica de un templo egipcio, con sus diferentes partes bien definidas, y se trata, además, del templo mejor conservado y uno de los más grandes de todo el país. Desde los grandes y luminosos patios y dependencias hasta las pequeñas salas interiores y oscuras del santuario. El templo egipcio por excelencia.

 

Data del periodo helenístico (237 y 57 a. C) y está erigido al dios Horus. Sus paredes son una fuente de información constante durante la visita acerca del lenguaje, la religión y la mitología del Antiguo Egipto. El templo se empezó a construir en el 237 a.C, sobre otro mucho más antiguo construido probablemente por Imhotep, el arquitecto del faraón Zoser (III dinastía del Imperio Antiguo). 180 años se tardó en construir este templo ptolemaico en honor a Horus.

alt="dios Horus"
El Templo de Edfu está erigido al dios Horus. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

El templo está orientado al sur y mide 137 metros de largo por 79 m. de ancho y 36 m. de altura. Cuenta con recinto amurallado, el pilono de entrada, un patio porticado, dos salas hipóstilas, dos vestíbulos y un santuario con diferentes salas. Las dos esculturas de granito negro de Horus, en el lado exterior del Pilono, te dejarán claro que penetras en la morada del dios halcón. El Patio rectangular está rodeado de columnas en tres de sus lados dejando sólo libre el lado que da paso a la primera sala hipóstila. Las paredes y columnas del patio cuentan con textos y escenas con los colores bien conservados. El suelo del patio está empedrado con grandes losas graníticas.

Sala hipóstila. Templo de Edfu. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

La Primera Sala Hipóstila (pronaos), tiene una docena de columnas repartidas en dos filas de seis con un muro que cubre hasta la mitad para dejar pasar la luz. Precediendo a la entrada a la sala, en el patio, se encuentra la espectacular estatua de Horus con la doble corona. Las paredes tienen ornamentación sobre astrología y libros.

 

La Segunda Sala Hipóstila (hayt) posee también 12 columnas y está comunicada con una Cámara de las Ofrendas Secas al oeste y una Cámara de las Ofrendas Líquidas al este. Te llamarán la atención las fórmulas escritas en la pared de esta última sobre compuestos empleados para los ungüentos y perfumes usados por los sacerdotes en las ceremonias. Nuestro guía te mostrará el punto exacto donde se encuentran. Después de estas salas donde se elaboraban y preparaban las ofrendas se pasa a la Sala de las Ofrendas y posteriormente a la Sala Central que comunicaba con el Santuario. Las salas van reduciendo su tamaño y la luz se filtrando progresivamente hasta llegar a las oscuras dependencias del santuario. El santuario ocupa una posición central y está rodeado diez salas. Destaca la espectacular naos granítica de Nectanebo II, de 4 metros de altura, que se conserva en la sala de la barca sagrada.

Templo de Edfu. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

Las paredes del gran corredor y de la muralla, tanto por su cara externa como, sobre todo, por su cara interna, están repletas de grabados con diferentes escenas. Muchas de éstas están dedicadas a Horus (su nacimiento, victorias militares, enseñanzas, etc.) y algunos detalles minerales y vegetales. En las representaciones, algunas en excelente estado de conservación, se observan muy bien las coronas del Alto y el Bajo Egipto.

alt="naos edfu"
Naos de granito. Templo de Edfu. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

Tras el edicto de Teodosio I que prohibía todo culto que no fuera el cristiano, las paredes del templo sufrieron numerosos daños. Se pueden apreciar muy bien los relieves dañados (picados) por los cristianos que dominaron Egipto. El techo ennegrecido del vestíbulo hipóstilo probablemente se deba a incendios cristianos para destruir imágenes paganas.

Jeroglíficos en el Templo de Edfu. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours.

En la parte noroeste de la muralla se abre un Nilómetro para medir los niveles de agua del río.

La buena conservación del templo de Horus se debe a que durante muchos siglos quedó enterrado bajo la arena del desierto y el lodo del Nilo. El arqueólogo Mariette fue quien comenzó a desenterrarlo en 1860.

Como no podía ser de otra forma, esta visita está incluida en nuestros cruceros por el Nilo.

Templo de Edfu. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours.

Templo de Nectanebo I, la joya de Philae

Templo de Philae. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours.

Damos la bienvenida a la primavera con esta florida foto en el desierto… se trata de un encuadre diferente en el majestuoso Templo de Philae, en el lago Nasser y ubicado a las puertas de Aswán (Asuán).

La foto está hecha cerca del acceso principal, en la parte izquierda de la explanada que conduce hasta el patio columnado que da entrada al bello templo de Nectanebo I. El templo de Nectanebo I, junto con el pabellón de Trajano, son los dos principales monumentos de interés del templo de Philae.

Esta excursión es una de nuestras visitas guiadas clásicas y para llevarte a casa este encuadre con las buganvillas precediendo el gran pórtico columnado de recuerdo, te damos las pistas exactas sobre la ubicación:

Coordenadas GPS: Latitud  24.024382° y Longitud  32.884052°

La Pirámide de Kefrén

No te pierdas… La Pirámide de Kefrén

alt="piramide de kefren"
Pirámide de Kefrén. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

Sobre el 2520 a.C, el faraón Kefrén (IV dinastía), hijo de Keops, ordenó construir la segunda mayor pirámide egipcia. Un efecto óptico hace que parezca más alta que la de Keops. Se debe a que está construida sobre una porción de terreno más elevada pero en realidad la altura es de 136,5 m. y la base de 210,5 m. de lado. La pirámide de Kefrén se reconoce muy bien porque en la cúspide conserva el recubrimiento de bloques lisos de piedra caliza que revestía toda la cara exterior.

 

La pirámide tiene dos entradas orientadas al norte, una a ras de suelo y otra a unos 10 metros de altura. La entrada inferior tiene un corredor ascendente que lleva a una sala inacabada y continúa para enlazar con el corredor que penetra en la pirámide desde la entrada superior también en sentido ascendente durante 32 m. hasta una cámara en la que se encontró un sencillo sarcófago.

Gran Esfinge y Pirámide de Kefrén. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

En el exterior se conservan tres muros del recinto funerario de Kefrén. En ellos se han encontrado tumbas y salas que podrían albergar hasta 4.000 personas, probablemente trabajadores de la faraónica obra.

 

Una visita imprescindible en cualquier viaje a Egipto que en Tawy Tours nos encargaremos de materializar.

Pirámide de Kefrén. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

Templo de Hatshepsut al amanecer

No te pierdas… el Templo de Hatshepsut al amanecer

alt="Templo de Hatshepsut"
Templo de Hatshepsut. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Reinaba la noche cuando abandoné el barco amarrado en Luxor en compañía del guía.  Cruzamos a la otra orilla en una pequeña embarcación hasta el muelle turístico donde me aguardaba el transporte que me llevaría en poco tiempo a Deir el-Bahari, lugar en el que se encuentra excavado en la roca el maravilloso templo de Hatshepsut. Las primeras luces comenzaban a despuntar, casi tan rápido como ascendían los globos que sobrevolaban la zona esa mañana. La majestuosa fachada del templo iba adquiriendo una coloración blanquecina, pura, virginal, hasta que el sol asomó para iluminar de lleno el espectáculo. El color de la piedra y del escarpado anfiteatro rocoso en el que se asienta pronto se volvió de un intenso amarillo, casi dorado. Así recuerdo mi primera visita al templo de Hatshepsut y así me gustaría recomendarte que la hicieras cuando vengas con nuestro guía. El madrugón tiene una recompensa doble, por un lado disfrutar del templo con poca gente y sus mejores luces, y por otra parte, ganar tiempo para la visita al Valle de los Reyes antes de que el sol convierta en asfixiante este rincón de la Necrópolis de Tebas.

Al despuntar el día despegan los globos cada mañana. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Son varios los templos funerarios existentes en Deir el-Bahari: el templo de Mentuhotep I, el templo de Tutmosis III y el templo de Hatshepsut. Es sin duda este último el más impresionante y el que ha dado fama universal al lugar.

 

Destaca en el templo de Hatshepsut la armonía de las proporciones de su inmensa fachada. Es un templo arquitectónicamente muy diferente a los clásicos que se encuentra en Egipto, perfectamente adaptado a la geografía. Está dedicado a la Diosa Hator, que aparece representada de forma omnipresente en el templo como vaca sagrada coronada con los emblemas de la diosa. El templo es solamente funerario, la reina fue enterrada en el Valle de los Reyes.

alt="Diosa Hator"
Diosa Hator. Foto: A, Polvorinos / Tawy Tours

Fue construido por el arquitecto Senmut y erigido para el “doble” de la reina Hatshepsut y su padre Tutmosis I. Visualmente tiene una estructura muy bien definida y ya bien apreciable desde el aparcamiento al que llegan los vehículos y autobuses. El templo se extiende desde la zona llana de cultivos hasta la pared rocosa mediante dos terrazas comunicadas por sendas rampas escalonadas de suave pendiente. A ambos lados de la rampa se abre un pórtico con pilares de sección cuadrada y columnas redondeadas. Los pórticos cuentan con ornamentación de pinturas y bajorrelieves en muros y columnas. Los de la primera terraza tienen once columnas y once pilares a cada lado. En la segunda terraza, a la derecha del pórtico de la fachada principal (pórtico oeste) está la capilla dedicada a Anubis (el chacal). Muy interesantes y bien conservadas son las pinturas del vestíbulo hipóstilo de esta capilla, con el techo decorado a modo  de cielo estrellado. En las pinturas puede verse a Hatshepsut y su padre haciendo ofrendas a Amón y Anubis.

Templo de Hatshepsut. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

El pórtico oeste, el que ocupa la parte frontal de la fachada, tiene una rampa con 22 pilares cuadrados con estatuas de Osiris y otras tantas columnas. Se observan bajorrelieves con escenas del nacimiento y coronación de la reina. En el extremo sur, es decir, a la izquierda de la fachada, se encuentra la capilla de Hator. Está repleto de columnas y cuenta con dos salas hipóstilas y una serie de salas excavadas en la roca. La ornamentación gira en torno a la diosa Hator que aparece representada con cabeza de mujer y orejas de vaca en los capiteles de las columnas. Destaca el gran bajorrelieve mural en el que la reina, sentada con corona atef y barba, realiza una ofrenda a la diosa Hator representada como una vaca sagrada, con disco solar y corona atef.

alt="Templo de Hatshepsut"
Templo de Hatshepsut. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

La rampa que parte en dos el pórtico oeste da acceso a la tercera terraza. En esta terraza superior se encuentran una serie de recintos y varias filas de columnas. A la izquierda se encuentra la capilla funeraria de Tutmosis I, y la capilla-cámara de las ofrendas de Hatshepsut, a la derecha se encuentra la capilla de Horakty y al frente el Santuario, revestido de caliza, con el Sanatorium. La capilla de Hatshepsut es una amplia y bella sala excavada en la roca.

En el exterior, junto a la entrada al templo, a 15 metros a la derecha de la primera terraza, se encuentra la Tumba de Senmut, el arquitecto de Hatshepsut.

Terraza superior Templo de Hatshepsut. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours.

Contiguo al templo de Hatchepsut, a la izquierda, se encuentra un recinto de similares dimensiones correspondiente al Templo de Mentuhotep I, rey de la XI dinastía. Este faraón que gobernó 500 años antes que Hatshepsut fue el primero en elegir Deir el-Bahari para establecer un templo funerario con algunas características propias del Imperio Antiguo (templo y tumba están unidos) y otras del Imperio Nuevo. Es pues,  además de templo funerario, la necrópolis original. En ella se hicieron 28 tumbas de reinas, princesas y dignatarios reales. Es de suponer que parte de la necrópolis y templo fue afectado por la construcción del de Hatshepsut. La superficie principal del templo de Mentuhotep se encuentra en la gran terraza, en parte excavada en la roca y en parte edificada. En ella se encuentra la enorme mastaba repleta de columnas.

 

Por último, entre el templo de Mentuhotep I y la terraza superior del de Hatshepsut se encontraba el Templo de Tutmosis III, actualmente reducido a ruinas.

El Obelisco Inacabado de Asuán

Te sorprenderá… El Obelisco Inacabado de Asuán.

alt="obelisco inacabado"
Obelisco Inacabado. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Asuán (Aswan) es la ciudad más importante del sur de Egipto. Está situada a 300 kilómetros de la frontera con Sudán del Norte (antigua Nubia) y desde aquí se organizan las excursiones al templo de Abu Simbel y los cruceros por el Lago Nasser, el inmenso mar interior nubio que se extiende entre Egipto y Sudán del Norte. También excursiones más cercanas, en las inmediaciones de la ciudad, como la excursión a la isla Elefantina y los poblados nubios, la Cantera de granito rojo, la Gran Presa de Asuán y el templo de Philae. Pero Asuán es conocida sobre todo  por ser el inicio (o final) de los cruceros turísticos que recorren el Nilo entre esta urbe y Luxor.

Pero en esta ocasión queremos recomendaros la contemplación de una obra impresionante, lamentablemente malograda, pero imponente en cualquier caso: el Obelisco inacabado y para ver a este gigante yaciente hay que acercarse hasta la Cantera de granito rojo. Nosotros te llevamos.

De la Cantera de granito rojo de Asúan salieron los materiales para las grandes esculturas, colosos (Memnón, etc.), naos monolíticos (Edfu, etc.) y obeliscos del Antiguo Egipto. Eran transportados río abajo a los diferentes templos del imperio faraónico. En la cantera se conserva el famoso Obelisco Inacabado, un obelisco que no llegó a ser extraído al presentar una grieta. De haberse concluido, se trataría del mayor obelisco construido. Mide 42 metros de largo y está en el suelo, unido todavía a la roca madre de granito.

A la cantera se llega desde el sur de la ciudad por la carretera que deja atrás el cementerio fatimí y conduce a las presas de Asuán. A 5 kilómetros al sur de la ciudad se encuentra la Presa Vieja (42 m de altura y casi 2 kilómetros de largo). Empezó a construirse en 1898 y tuvo posteriores ampliaciones para aumentar su capacidad.

Delante de la presa se encontraba la Primera de las seis Cataratas del Nilo, originalmente era una sucesión de rápidos y aguas turbulentas. La presa modificó definitivamente su aspecto.

El Barrio Copto de El Cairo

Déjate sorprender por… el Barrio Copto

alt="Barrio Copto"
Barrio Copto. Foto: A. Polvorinos/Tawy Tours

Una visita al Barrio Copto de la ciudad tiene un doble interés: por una parte la toma de contacto con el mundo cristiano copto de Egipto y, por otra, visitar la Ciudad Vieja donde se originó la actual ciudad de El Cairo.

 

La entrada al “monasterio cristiano”, donde se encuentra el barrio, se realiza cruzando la muralla que muy probablemente era la que pertenecía a la fortaleza romana Babilonia, fundada en 116 a.C. Llama la atención el grosor de las puertas de madera que cierran la muralla. La entrada principal debía estar en la fachada que da al río, entre las dos torres circulares romanas. Estas gruesas torres circulares corresponden a la época de Trajano y Adriano.

alt="Barrio Copto"
Barrio Copto. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

Una vez dentro del Barrio Copto, una serie de agradables y estrechas calles conducen a una serie de templos religiosos:

 

La iglesia de San Pedro (s. IV) dedicada a los soldados mártires Sergio y Daco, es de arquitectura basilical y cuenta con interesantes trabajos de ebanistería e incrustaciones. Se cree que fue aquí donde se refugió la Sagrada Familia en su huída a Egipto.

 

La iglesia de Santa Bárbara (s. IV) es una basílica de tres naves en la que destacan sus tres iconostasios de madera con incrustaciones de marfil.

 

La iglesia de Santa María (s. IV) conocida también como iglesia “Colgante o Suspendida” por encontrarse entre dos torres de la puerta suroeste de la muralla romana. Se trata del templo cristiano más antiguo de la ciudad. Tiene tres naves y conserva un bello púlpito de mármol. Sirvió de sede al patriarcado copto entre los siglos XI y XIV.

Otros edificios religiosos del barrio Copto son el Convento copto-ortodoxo de San Jorge, la iglesia de la Virgen (s. IX) y la iglesia de San Jorge (s. VII).

alt="Barrio Copto"
Barrio Copto. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

El barrio cuenta además con la primera sinagoga de la ciudad, con una iglesia griega con doble campanario ubicada en la torre circular norte, un cementerio ortodoxo, un cementerio católico y con un Museo Copto de sumo interés.

 

La sinagoga Ben-Ezra es la más antigua de Egipto (s. VII) y se encuentra dentro de la antigua iglesia de San Miguel, último templo en el que se practicó el culto melquita.

alt="Barrio Copto"
Barrio Copto. Foto: A. Polvorinos / Tawy Tours

El Museo Copto cuenta con más de un siglo de existencia y alberga interesante documentación sobre los primeros tiempos del cristianismo en el Valle del Nilo. En sus 30 salas muestra una completísima colección de antigüedades coptas.

 

¿Un Consejo?

Algo inolvidable es asistir a una misa copta en la iglesia Colgante (viernes 8-11 h. y domingo 9-11 h.). Un auténtico viaje al pasado.

Ponte en contacto con Tawy Tours para vivir esta experiencia egipcia. Hay muchos programas para que elijas cuál se adapta a tus necesidades